Martha Vargas

Renuncio a la Espiritualiudad

 

 

El titulo de este blog es un poco fuera de lo común! Te invito a leer para que comprendas el porque de mi renuncia…

Durante años, mi auto-definición fue de una persona “muy espiritual” y eso me llevo a una búsqueda por diversos caminos de crecimiento personal (libros, talleres, gurús, chamanes, terapias, yoga, etc). Hace un tiempo, descubrí que si bien de cada parada de éstas en el camino hacia la espiritualidad he integrado cosas muy bellas en mi vida, también asumí muchas posturas de lo que hoy llamo el “ego espiritualizado”. Estas posturas me han llevado a sentirme mejor o superior que otras personas que no hacían el tipo de cosas que yo hacía y me sentí con el derecho a mirar a otros por encima del hombro, lo cual es una actitud supremamente arrogante, dañina y que lejos de ser incluyente es claramente generadora de separacion y diferencias porque me ubica a mi en un lugar y a los demás en otro. Adicionalmente, de esta aparente espiritualidad también aprendí y me auto-impuse muchísimas creencias y percepciones limitantes con respecto a como alimentarme, cómo relacionarme con el dinero o cómo vivir el día a día.
Por ejemplo, una creencia que asumí es que para ser “espiritual” hay que comer de cierta manera o dejar de comer ciertas cosas porque tienen una energía densa o te hacen daño. Así fue como por muchos años reduje mi consumo de carne roja, por que algún día escuche a alguien a quien yo consideraba una autoridad espiritual, decir que era dañina, que era difícil de digerir, que creaba interferencias en la habilidad para el despertar de conciencia, etc. Así que sin darme cuenta, incorporé esas creencias, y orgullosamente decía que a diferencia de cuando era niña cuando en mi casa se consumía carne roja casi a diario, hoy en día solo la comía muy de vez en cuando; y efectivamente, la tribu de los “espirituales” con quienes me relacionaba me confirmaban que era super bueno y que aun mejor, si podía dejar de comerla del todo.
Ahora, que estoy en mi proceso de renunciar a la espiritualidad aparente, me doy cuenta que la carne roja es sólo otra manifestación perfecta que existe en la Naturaleza, como lo es el pescado, el pollo, un vegetal o una fruta. Recordé cuanto me gusta y la como con amor, con alegría, con disfrute por lo que me hace tanto bien como comerme un delicioso pescado con vegetales a la parrilla.

Es cuestión de lo que creo, de cómo elijo vivir, para honrar el mayor regalo que me ha hecho mi Espíritu: mi cuerpo humano, mi experiencia humana. Como elijo cada dia, cada instante aquello que me hace sonreir, que crea bien-estar y equilibrio a nivel fisico, mental y emocional. Es más dañino no comer algo porque temo que me haga mal que cuando lo como en disfrute total y absoluto con la certeza que me nutre a todo nivel.

En este mundo “espiritual” también aprendí toda una terminología para hablar de manera seria y profunda sobre abundancia infinita, amor incondicional, almas gemelas, etc. Lo que podríamos llamar la terminología del chamán contemporáneo, del chamán de la nueva era. Una serie de palabras y términos con los que hacemos posts en Facebook o con los que sostenemos una conversación, que nos hace parecer muy evolucionados y espirituales, pero que en terminos prácticos realmente no significa nada y nos separa de los que no hablan como yo. Esta terminología además tiene implícito una actitud en la que es casi mal visto hablar del dinero o de los placeres básicos de la humanidad porque eso nos hace demasiado materalistas y nos mantiene en un nivel de conciencia muy bajo!

En mi percepción actual, el dinero es una manifestacion más de nuestra perfecta Humanidad, que se requiere para llevar a cabo una serie de intercambios que nos permite disfrutar de la vida, dándonos la oportunidad de explorar de muchas maneras el gran regalo espiritual que es la vida humana en este planeta. Aclaro, que no estoy hablando de la idea de tener mucho dinero solo porque nunca tenemos suficiente y el miedo a que se acabe o a que hay que cuidarlo por si en el futuro no tenemos. Estoy hablando de una relación de mejores amigos con el dinero, una relación sana en la que se genera un movimiento fluido de esa energía que va y vuelve, que juega de la mano conmigo como mi complice para crear experiencias de vida que nos hacen sonreir con cada célula del cuerpo. Estoy hablando de una relación con el dinero basada en ver como se manifiesta como la consecuencia natural de vivir en paz, de vivir en el disfrute pleno de lo que hago como ser humano, en lugar del miedo que nos contagio la cultura de creencias como “tener mucho dinero es malo porque corrompe” o “el dinero lleva por el camino del mal” o “solo los pobres van al reino de los cielos”.

Estos son tan solo unos ejemplos del porque renuncio a la “espiritualidad aparente”! Mi propuesta es que descubramos que nuestra experiencia humana es el máximo regalo de esa parte perfecta nuestra que nos dio el cuerpo en este precioso planeta para vivir la vida a plenitud. Para viajar, para comer bien, para reirnos a carcajadas, para abrazar, para sentir placer, para tomarnos un buen vino! En fin, para escoger como queremos vivir para ser un mejor ser humano y no lo que nos toca hacer para que la cultura o la familia no nos juzgue.

 

Mi renuncia / propuesta de hoy, contiene también una invitación para ti. Una invitación a que revises de manera amorosa, compasiva, dulce, porque haces lo que haces o porque crees lo que crees. Vives desde el miedo, desde algo impuesto por un sistema que alguien mas se inventó, o por una religión que impuso la familia o la cultura, y debes seguir haciéndolo así para pertenecer a esa manada o a ese clan y evitar el rechazo? O eres consciente que tus elecciones son desde el amor por ti, desde el respeto por lo que te hace feliz y te trae paz? Tus acciones, tus palabras se originan en algo aprendido, algo que integraste en el camino de la vida para pertenecer a la cultura, al clan, a la manada o emanan autenticidad, humanidad, amor y compasión por ti mismo? Mi propuesta es a encontrar que la Humanidad es la máxima representación de nuestra Espiritualidad y que son dos caras de la misma moneda; que una no existe sin la otra y que entre mas Humanos somos, entre más honramos nuestra perfecta imperfección, más espirituales somos. Y mi propuesta es a recordar que esa Espiritualidad ya está implícita en nuestra Humanidad y que sólo hace falta limpiar el cristal con el que la miramos; el cristal que se origina limpio y nítido y que se va nublando con los programas que llamamos creencias y percepciones que ponemos a lo largo de la vida en la mente Subconsciente. Esa parte de nosotros que proyecta en lo que llamamos realidad los programas que le dimos para funcionar y que están sobrepuestos al programa perfecto de origen.

En mi camino, el proceso de transformación llamado PSYCH-K® ha sido la manera fácil, rápida, efectiva y divertida para re-encontrar cómo honrar mi Humanidad, como hacer de mi Humanidad mi recurso más efectivo. En este video, te cuento un poco más de lo que ha sido la recuperación de mi Humanidad como el camino hacia una espiritualidad más aterrizada, más concreta, más evidente. Te lo cuento por si te sirve, no porque considere que esta es La Verdad; es una verdad, la mía y tal vez pueda ayudarte a recordar la tuya.

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